Ago 20, 2010 - Palabra de Riazor    No Comments

El mítico Xanetas

Juan Acuña Naya debutó con 16 años en el primer equipo del Deportivo de la Coruña, en el año 1938. Su primer sueldo como profesional due de 300 pesetas. Los grandes delanteros de la época, entre los que se encontraba el mítico Telmo Zarra, pronto comprobaron que en sus grandes tardes, Acuña era imbatible. Tanto fue así, que en la temporada 41-42 ganó su primer trofeo Zamora como portero menos batido, y repitió otras tres veces en la década de los cuarenta y principio de los cincuenta. Es el segundo portero español que más Zamora posee, justo detrás de Ramallets.

Cuentan las crónicas de la época que en los partidos en los que se lucía se escuchaba decir a los delanteros rivales cosas como, “¿Cómo hay que tirarle a Acuña? Eso no es un portero, es un fenómeno.” Sus buenas actuaciones le llevaron a debutar como internacional con tan solo 18 años el 28 de diciembre de 1941, en un encuentro que se celebró en Valencia, ante Suiza.

No pudo disputar el Mundial del 50, al que viajó como portero junto con Eizaguirre y Ramallets. En un amistoso previo al Campeonato, la prensa brasileña calificó a Acuña, como o “o arqueiro con alas”. Pero incomprensiblemente, Eizaguirre fue titular en el primer partido y Ramallets en el segundo. Las malas actuaciones de ambos hacían pensar que Acuña por fin debutaría en el tercer partido, pero a última hora se cayó del once titular en detrimento de Eizaguirre. El presidente de la Federación Española, el Muñoz Calero, aplicó la severidad del franquismo borrando el nombre de Acuña de la pizarra, haciendo jugar al lesionado Eizaguirre.

Acuña fue siempre muy querido en A Coruña. Su fuerte eran los despejes de puños. Eso le provocó varias luxaciones de hombro a lo largo de su carrera. Memorables eran también sus estiradas imposibles, como en la visita a Chamartín en la temporada 53-54. El Real Madrid ganaría 2 a 1, pero Acuña dejaría una intervención para el recuerdo. El meta coruñés se enfrentaba al ariete blanco Luis Molowny desde los once metros. Acuña se lanzó hacia la derecha del delantero, que había tirado hacia el lado contrario, y realizando un escorzo imposible, detuvo el lanzamiento provocando la admiración del público madrileño.

La marcha de Acuña del Deportivo tras veinte años en el club no fue la más adecuada. Al término del año 1956, Xanetas recibió una carta en su domicilio en la que se le comunicaba su baja definitiva del club. El tiempo curó aquella herida, ya que en 1961 recibió el homenaje de Riazor a través de un amistoso de jugadores vascos contra gallegos, y un Deportivo-Ourense. Luego, en 1989, la directiva presidida por Lendoiro puso en marcha el trofeo Juan Acuña, que se disputó todas las pretemporadas hasta el año 2006.

Juan Acuña, el mejor portero de la historia del Dépor, falleció el 30 de agosto de 2001, a los 78 años de edad.

Palabra de Riazor.

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